En
este blog lo voy a dedicar a hablar sobre temas que están
relacionado principalmente con la educación, aunque debo decir que
nunca antes había tenido un blog ni
había
tenido la oportunidad de compartir mis pensamientos y reflexiones
públicamente.
Por
tanto, como
es
mi
primera entrada en el blog la
quiero dedicar a reflexionar
sobre una pregunta que mi profesor Miguel Sola nos planteó el
viernes pasado siendo nuestra primera clase de Didáctica General. La
pregunta era ¿Cómo es la escuela actual? Sobre
la cual surgieron
otras cuestiones
como:
¿Qué
puntos positivos y negativos tiene? ¿Qué
fallos tiene?
Sinceramente,
ninguna de estas cuestiones me lo había planteado anteriormente.
Hasta ahora, siempre he creído que la escuela era la misma que en la
que yo había estado hace unos quince años aproximadamente y sin
embargo, no es así. Resulta que ha ido evolucionando cada vez más,
pero ¿ha evolucionado para peor o para mejor? Esta es una cuestión
bastante relativa según en el punto de vista que nos pongamos.
En
clase se definió a la escuela como “clasificadora”, “bulímica”,
“competitiva” y otros adjetivos negativos que hicieron que
reflexionase acerca de esa cuestión, que se convertía poco a poco
en la protagonista de la clase y de mi cabeza.
Después
de escuchar una variedad de opiniones de mis compañeros, pude
visualizar lo que para mí es la escuela actual y no se desencamina
mucho con los pensamientos de ellos. Podríamos decir que la escuela
actual es como un espejismo. Parece que se da una imagen de una
escuela moderna con el que los alumnos disponen de una gran gama de
nuevas tecnologías, la implantación de idiomas extranjeros en
distintas asignaturas aparte del castellano, etc. y sin embargo,
cuando te acercas para observar con más detenimiento, te das cuenta
que todo eso que se está “vendiendo”, que toda esa imagen que se
está dando a la sociedad, desaparece.
La
verdad se encuentra envuelta y debemos darnos cuenta que la escuela
sigue utilizando prácticamente los mismos métodos de enseñanza que
se utilizaban hace décadas, por ejemplo, se sigue dado mucha
importancia a la teoría de los contenidos y apenas existe práctica
alguna, el profesor sigue siendo una figura autoritaria en vez de ser
un guía, se califica a los alumnos por medio de exámenes para
clasificarlos en torpes o en listos, los alumnos deben de estar
sentados en filas y en silencio generando un sentimiento de represión
y desmotivación, entre otras cosas.
Por
lo que en mi opinión, considero que los profesores deberían de
utilizar y
aprovechar el uso de
esos medios, porque
hoy en día, tenemos la suerte de disponer de esa tecnología y poder tener
más facilidades de
hacer las clases más amenas, divertidas
y dinámicas.
Hay que convertir a la escuela en un lugar donde los niños quieran estar y disfruten, así como dijo en clase mi profesor Miguel Sola, "hay que hacer que los niños en vez de alegrarse que los fines de semana no haya colegio, lo añoren."
Hay que convertir a la escuela en un lugar donde los niños quieran estar y disfruten, así como dijo en clase mi profesor Miguel Sola, "hay que hacer que los niños en vez de alegrarse que los fines de semana no haya colegio, lo añoren."
Es un buen comienzo, Lucrecia. Me gusta la metáfora del espejismo.
ResponderEliminarEn realidad no se trata de que la escuela vaya a cambiar por qué los profesores usen las tecnologías, porque se pueden usar muy mal. Se trata de cambiar tantas cosas... Por eso estamos pensando en qué es cuela queremos para la sociedad en la que vivimos.
Buen trabajo.